Yoga

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La limpieza

Yoga es una ciencia que tiene una antigüedad de miles de años y cuyo fin es que el ser humano tenga un cuerpo y una mente sanos.

Con los ejercicios se mejoran todas las posturas del cuerpo y la energía de nuevo fluirá de una manera natural.

El entrenamiento de las articulaciones y glándulas, una serie de ejercicios de estiramientos fáciles y agradables, esfuerzan la circulación y preparan el cuerpo para el flujo permanente de energía vital y preparan a los practicantes para el entrenamiento de Hatha-Yoga (Asanas). Las articulaciones y las glándulas se activarán y los músculos ganarán más relajación y flexibilidad, recomendable para las personas que sufren de artritis, reuma o tendinitis.

Las Asanas, posturas del cuerpo que se aguantan más tiempo y que corrigen y quitan los daños de la postura, sirven como protección y curan muchas enfermedades como dolores de la espalda, problemas de corazón y de circulación, enfermedades de los resfriados, dolores de cabeza como molestias  de la concentración o molestias del equilibrio.

Ejercicios de relajamiento quitan la tensión, corrigen la tensión y producen una atención al interior. Ellos también, pueden quitar los dolores de la cabeza.

La respiración desempeña un papel muy importante en todos los entrenamientos. Ella cura todos los problemas de la salud tanto en el interior como en el exterior. Las técnicas son variadas y conectan de nuevo el cuerpo con la mente. Con la respiración del diafragma, una respiración básica del Yoga, se puede reducir hasta quitar el estrés y aliviar el corazón.

La respiración también influye en la mente y sobre los pensamientos, los sentimientos, los recuerdos y así se llega a una actitud positiva para la vida.

Todos los entrenamientos del Yoga producen el mismo efecto tanto en el cuerpo como en la mente, con el resultado de que el cuerpo y la mente pueden componer una unidad y el potencial humano puede desarrollarse totalmente. De esta manera se activa de nuevo la armonía y la alegría para la vida.

Así llega uno automáticamente al silencio de la meditación, consigo mismo en el centro propio.  Reconocer su personalidad única y la fuerza propia forma parte de una fuerza que está detrás de todo lo que ocurre.